Más allá de la distinción sujeto-objeto: la fenomenología trascendental

Más allá de la distinción sujeto-objeto: la fenomenología trascendental

Introducción

La filosofía se ha ocupado de tratar de comprender la relación entre el sujeto y el objeto desde sus inicios. Esta relación ha sido tradicionalmente entendida como la distinción fundamental entre el sujeto que conoce y el objeto que es conocido. Sin embargo, la fenomenología trascendental, fundada por Edmund Husserl a principios del siglo XX, propone una visión radicalmente distinta de esta relación. En lugar de entenderla como una distinción ontológica, la fenomenología trascendental busca comprenderla desde una perspectiva epistemológica que tiene en cuenta la experiencia de la conciencia.

La distinción sujeto-objeto

La distinción sujeto-objeto ha sido una cuestión central en la filosofía occidental desde los inicios de la misma. Esta distinción ha sido tradicionalmente entendida como la diferencia fundamental entre el sujeto que conoce y el objeto que es conocido. Esta distinción se ha mantenido en todas las corrientes filosóficas, desde Platón, quien la expresó en su teoría de las ideas, hasta Kant, quien la formuló en su sistema filosófico. Sin embargo, la fenomenología trascendental propone una visión radicalmente distinta de esta relación. Desde su perspectiva, la distinción sujeto-objeto es una distinción epistemológica, es decir, una distinción que se refiere a cómo conocemos el mundo y no a cómo es el mundo en sí mismo. Según la fenomenología trascendental, el objeto se muestra de manera evidente en la conciencia, pero esta manifestación no puede ser entendida como una relación causal entre el objeto y el sujeto. En lugar de ello, la fenomenología trascendental propone que la relación entre el sujeto y el objeto es una relación de intención, en la que el objeto es siempre intencionalmente presente para el sujeto.

La intencionalidad

La intencionalidad es el concepto clave de la fenomenología trascendental. Esta idea se refiere a la relación entre la conciencia y su objeto. Según la fenomenología trascendental, la conciencia no es un receptáculo pasivo que recibe o refleja la realidad, sino que es una actividad intencional que se dirige hacia el objeto. En otras palabras, el objeto no está presente en la conciencia de manera pasiva, sino que es activamente constituido por ella. De esta manera, la fenomenología trascendental sostiene que la conciencia no es un sujeto que conoce y el objeto no es un mero objeto conocido. En lugar de ello, la conciencia es una actividad que se dirige intencionalmente al objeto, que es siempre presente en la conciencia a través de esta actividad intencional.

La reducción fenomenológica

Para poder comprender la intencionalidad, la fenomenología trascendental propone una técnica de análisis llamada reducción fenomenológica. Esta técnica consiste en suspender temporalmente los juicios y prejuicios que tenemos sobre el mundo y que nos impiden verlo tal como se muestra en la conciencia. La reducción fenomenológica no es una técnica de eliminación de lo empírico, sino de purificación de la conciencia para poder ver el objeto tal como se muestra en ella. De esta manera, la reducción fenomenológica nos permite analizar nuestra propia conciencia para entender cómo se manifiesta el objeto en ella y cómo la conciencia lo constituye intencionalmente.

La experiencia y la constitución del objeto

La fenomenología trascendental sostiene que el objeto no es algo que exista de manera independiente de la conciencia, sino que es constituido por ella en la experiencia. El objeto no es una realidad que está ahí fuera esperando ser conocida, sino que es activamente constituido por la conciencia en la experiencia. Esta constitución del objeto se realiza a través de la intencionalidad de la conciencia. La intencionalidad es la actividad que la conciencia realiza al dirigirse hacia el objeto y constituirlo como presente para ella. Esta actividad no es algo meramente subjetivo, sino que es la condición de posibilidad de la presencia del objeto en la conciencia.

La Constitución Transcendental

La constitución transcendental es el concepto central de la fenomenología trascendental. Esta idea se refiere a la manera en que la conciencia constituye activamente el mundo de la experiencia de manera intencional. Según la fenomenología trascendental, la constitución transcendental no es una actividad subjetiva que nos permite conocer el mundo, sino que es la condición misma de la existencia del mundo de la experiencia. Es decir, el mundo de la experiencia no es algo que esté ahí fuera al que accedemos a través de la conciencia, sino que es el resultado de la actividad intencional de la conciencia que lo constituye.

La intersubjetividad

La fenomenología trascendental reconoce que la conciencia no es algo aislado del mundo, sino que se encuentra en relación con otros sujetos que también tienen su propia actividad intencional. La intersubjetividad es el concepto que se refiere a esta relación entre las conciencias. Según la fenomenología trascendental, la intersubjetividad es una condición necesaria para la existencia de la conciencia. La conciencia no existe en un vacío aislado, sino que se encuentra en relación con otros sujetos. Esta relación no es una relación causal, sino una relación que se da en la experiencia. La actividad intencional de un sujeto se dirige a otro sujeto, y de esta manera, se configura la relación intersubjetiva.

La reducción eidética

La reducción eidética es una técnica que se utiliza en la fenomenología trascendental para analizar la estructura esencial de los objetos. Esta técnica no se centra en lo que los objetos son empíricamente, sino en lo que es esencial en ellos. La reducción eidética busca comprender las esencias de los objetos, que son aquello que les confiere su carácter necesario y universal. Esta técnica se utiliza para analizar los objetos tal como se muestran en la conciencia, y no como son en sí mismos. De esta manera, la reducción eidética nos permite comprender la estructura esencial de los objetos, que es la manera en que se presentan en la experiencia.

Conclusiones

La fenomenología trascendental propone una visión radicalmente distinta de la distinción sujeto-objeto que se ha mantenido en la filosofía occidental desde sus inicios. En lugar de entender la distinción ontológicamente, la fenomenología trascendental propone comprenderla desde una perspectiva epistemológica que tiene en cuenta la experiencia de la conciencia. Desde esta perspectiva, la distinción sujeto-objeto no es una distinción fundamental entre dos entidades separadas, sino una distinción que se refiere a cómo conocemos el mundo. La intencionalidad es el concepto clave de la fenomenología trascendental, y se refiere a la manera en que la conciencia se dirige intencionalmente hacia el objeto. La intersubjetividad es otra de las nociones importantes de la fenomenología trascendental, y se refiere a la relación entre las conciencias. La reducción fenomenológica y la reducción eidética son técnicas que se utilizan en la fenomenología trascendental para comprender la relación entre la conciencia y el objeto y la estructura esencial de los objetos. En conclusión, la fenomenología trascendental propone una visión radicalmente diferente de la relación entre el sujeto y el objeto. Esta visión no solo nos permite comprender mejor la distinción sujeto-objeto, sino también comprender cómo la conciencia constituye activamente el mundo de la experiencia.