El Realismo como forma de resistencia ante la sociedad

Introducción

Vivimos en un mundo donde la sociedad nos impone ciertas normas y valores que debemos seguir para ser aceptados y considerados “normales”. Esto puede llegar a ser un problema para aquellas personas que no se sienten identificadas con estas normas y se ven obligadas a vivir en una constante lucha interna entre su verdadero yo y lo que se espera de ellos. En este sentido, el realismo se convierte en una forma de resistencia ante la sociedad, ya que permite a las personas ser auténticas y vivir de acuerdo a sus convicciones y valores personales. En este artículo, exploraremos más a fondo esta idea y cómo el realismo puede ser una herramienta poderosa para aquellos que buscan vivir una vida auténtica.

El concepto de realismo

El realismo es una corriente filosófica que se centra en la realidad concreta y observable, en contraposición a las ideas abstractas y teóricas. El realismo sostiene que la realidad es objetiva y que existe fuera de la mente humana, siendo accesible a través de los sentidos y la observación empírica. Uno de los principales representantes del realismo fue Aristóteles, quien sostenía que para entender el mundo y la realidad, debemos comenzar por lo que es concreto y observable, y luego ir construyendo conocimientos sobre esa base. Esto se conoce como el principio de “inducción ascendente”.

Realismo y la lucha contra las normas sociales

El realismo puede ser una forma de resistencia ante las normas sociales que nos son impuestas desde temprana edad. Desde la infancia, se nos enseña a ajustarnos a ciertos estándares y comportamientos considerados “normales” y a reprimir nuestras inquietudes e intereses personales para encajar en el molde social. Sin embargo, el realismo nos permite ser fieles a nosotros mismos y vivir de acuerdo a nuestras propias convicciones y valores, incluso si estos no son los que se consideran comunes o aceptables por la sociedad. El realismo nos invita a aceptar nuestra individualidad y a no temer ser diferentes o ser visto como tal. Se trata de aceptar que cada persona tiene su propia perspectiva del mundo y que no existe una única verdad universal.

Realismo y la importancia de la autenticidad

La autenticidad es uno de los valores claves del realismo. Ser auténticos significa ser fieles a uno mismo, vivir de acuerdo a nuestras propias convicciones y valores, y ser genuinos en nuestras interacciones con los demás. La autenticidad es importante porque nos permite establecer relaciones más genuinas y significativas con los demás, y nos ayuda a desarrollar una sensación de integridad y plenitud personal. Practicar la autenticidad puede ser difícil en un mundo que nos presiona constantemente para ser lo que no somos. Sin embargo, el realismo nos invita a abrazar nuestra verdadera naturaleza y a vivir de acuerdo a ella sin temor al juicio o la desaprobación de los demás.

Realismo y la búsqueda de la felicidad

El realismo también está relacionado con la búsqueda de la felicidad. En este sentido, el realismo nos invita a encontrar la felicidad en la vida real, en lugar de buscarla en cosas efímeras como el dinero, el éxito, o la aprobación social. El realismo nos invita a ser conscientes de las cosas que nos hacen felices y a buscarlas en nuestra vida diaria, independientemente de si son cosas que la sociedad en general valora o no. Se trata de encontrar nuestra propia felicidad, en lugar de seguir lo que se considera “feliz” o “normal” por la sociedad.

Realismo y la aceptación de la incertidumbre

El realismo también nos invita a aceptar la incertidumbre de la vida y aceptar que las cosas pueden no tener una única respuesta o solución. En este sentido, el realismo nos invita a desarrollar un pensamiento crítico y una mente abierta que nos permita cuestionar nuestras propias creencias y aceptar otras perspectivas. La aceptación de la incertidumbre también nos ayuda a ser más resilientes ante los desafíos y dificultades de la vida, ya que nos permite estar abiertos a nuevas oportunidades y transformaciones.

Conclusiones

En resumen, el realismo puede ser una forma de resistencia ante la sociedad y una herramienta poderosa para aquellos que buscan vivir una vida auténtica y encontrar la felicidad en la vida real. El realismo nos invita a aceptar nuestra individualidad y buscar nuestra felicidad independientemente de lo que la sociedad en general considere como “normal” o “feliz”. Además, el realismo nos ayuda a desarrollar un pensamiento crítico y una mente abierta que nos ayuda a ser más resilientes ante los desafíos de la vida. En definitiva, el realismo puede ser una forma de liberación personal y una invitación a vivir una vida más fiel y significativa.