Cómo encontrar las Premisas ocultas en un argumento

Introducción

La argumentación es una herramienta clave en el mundo de la filosofía y en muchos otros campos. La posibilidad de expresar una idea, sustentarla con razones y persuadir a alguien de su veracidad es una habilidad invaluable. Sin embargo, muchas veces, los argumentos no son tan sencillos como parecen a simple vista. En ocasiones, puede haber premisas ocultas o implícitas que no están explícitas en el argumento, lo que hace que el razonamiento no sea del todo sólido. En este artículo, vamos a ver cómo descubrir estas premisas ocultas en un argumento.

Qué son las premisas ocultas

Las premisas ocultas son aquellas proposiciones que sustentan un argumento, pero que no se presentan de manera explícita. En otras palabras, son las suposiciones subyacentes que hacen posible la lógica del razonamiento. Si no se tienen en cuenta estas premisas, el argumento puede parecer sólido pero en realidad no lo es. Por ejemplo, si alguien argumenta que "los seres humanos tienen libre albedrío porque Dios nos dio el poder de elegir", la premisa oculta sería que Dios existe. Si no aceptamos esta premisa, el resto del argumento se cae por completo. Es por eso que es fundamental encontrar las premisas ocultas en un argumento para evaluar su validez.

Cómo encontrar las premisas ocultas

Encontrar las premisas ocultas en un argumento puede ser un proceso complejo, pero hay algunas pautas que podemos seguir para identificarlas:

Analiza el lenguaje del argumento

El lenguaje que se utiliza en un argumento puede ser una pista importante para encontrar las premisas ocultas. Busca palabras que sean indicativas de suposiciones o conclusiones implícitas. Algunas palabras que pueden indicar la existencia de premisas ocultas son "asumir", "suponer", "inferir", "concluir", "deducir", etc. Por ejemplo, si alguien dice "la comida orgánica es más saludable porque proviene de métodos naturales y menos dañinos para el medio ambiente", hay varias premisas implícitas en este argumento: primero, que los métodos no naturales son dañinos para el medio ambiente; segundo, que los métodos naturales son menos dañinos para el medio ambiente que los no naturales; y tercero, que lo que es bueno para el medio ambiente es también bueno para la salud humana.

Busca las implicaciones lógicas del argumento

Otra forma de encontrar las premisas ocultas es buscar las implicaciones lógicas del argumento. Es decir, aquello que se sigue necesariamente de lo que se está afirmando. Si una afirmación implica otra, entonces esa otra afirmación es una premisa oculta. Por ejemplo, si alguien afirma que "Juan es inteligente porque es abogado", la premisa oculta es que todos los abogados son inteligentes. Si esta premisa no es aceptada, entonces el argumento se cae.

Considera el contexto cultural e histórico

A veces, las premisas ocultas pueden estar muy arraigadas en el contexto cultural o histórico en el que se está hablando. Por ejemplo, en una discusión sobre el papel de la mujer en la sociedad, puede haber premisas implícitas sobre la inferioridad de las mujeres que son aceptadas sin ser cuestionadas. Identificar estas premisas puede ser difícil, pero es importante tener en cuenta que nuestras creencias y valores pueden influir en la lógica de nuestro razonamiento.

Evalúa la consistencia del argumento

Finalmente, para encontrar las premisas ocultas en un argumento, es importante evaluar su consistencia. Pregúntate si las suposiciones subyacentes son coherentes con la información disponible o si son lógicamente contradictorias. Si no lo son, entonces es probable que haya una premisa oculta que no ha sido explicitada.

Conclusión

Encontrar las premisas ocultas en un argumento puede ser un proceso complejo, pero es fundamental si queremos evaluar su validez y saber si estamos razonando correctamente. Es importante analizar el lenguaje utilizado, buscar las implicaciones lógicas, considerar el contexto cultural e histórico y evaluar la consistencia del argumento para identificar las premisas ocultas. Al hacerlo, podremos tener una perspectiva más clara sobre la solidez de los argumentos que nos presentan y tomar decisiones informadas.