¿Cómo influye el Realismo en la manera de ver el mundo?

Introducción

El Realismo es una corriente filosófica que surgió en el siglo XIX y que tiene una gran influencia en las maneras de ver el mundo en la actualidad. El Realismo se caracteriza por su interés en la realidad objetiva, es decir, por su creencia en la existencia de una realidad exterior a la mente humana, independiente de ella y que puede ser conocida a través de la observación y la experiencia. En este artículo, analizaremos cómo influye el Realismo en la manera en que percibimos el mundo que nos rodea, y cómo esta influencia se manifiesta en distintos ámbitos de la vida y del pensamiento.

El Realismo y la epistemología

El Realismo tiene una gran repercusión en la epistemología, es decir, en la teoría del conocimiento. En la filosofía realista, el conocimiento se basa en la observación empírica y en la experiencia, y se considera que la realidad objetiva es accesible al conocimiento humano. De esta manera, el Realismo opone una postura crítica ante el idealismo o el escepticismo, corrientes que cuestionan la posibilidad del conocimiento. Una postura realista en relación al conocimiento supone una visión del mundo y de la mente humana donde existen objetos reales y una mente capaz de conocerlos. De esta forma, el conocimiento se concibe como un proceso de adquisición de información objetiva del mundo.

La influencia del Realismo en la política y la economía

El Realismo también ha influido en las concepciones políticas y económicas. En este sentido, el Realismo sostiene que los seres humanos tienen necesidades y deseos, y que estas necesidades y deseos son los que impulsan el comportamiento humano. Asimismo, la corriente realista entiende que hay una lucha por el poder entre los individuos. En consecuencia, el Realismo se aleja de las teorías idealistas y se enfoca más en la realidad del mundo, lo que implica que la política y la economía deben basarse en la comprensión realista de las necesidades y deseos humanos.

La influencia del Realismo en la política

En política, el Realismo se manifiesta en la interpretación de los intereses del Estado, y en la concepción de una política exterior activa basada en la defensa de los intereses nacionales. Además, podemos observar el Realismo en las teorías de la guerra justa y en la aplicación del derecho internacional. Por ejemplo, la Teoría Realista de las relaciones internacionales sostiene que las relaciones entre los Estados están basadas en el poder y la competencia, y que los intereses estatales priman sobre los intereses morales o éticos. En este sentido, la política exterior de un Estado se diseña para proteger sus intereses y los de sus ciudadanos, sin importar los derechos humanos o éticos de los demás Estados.

La influencia del Realismo en la economía

Por otro lado, en la economía, el Realismo se manifiesta en una visión más pragmática, donde se busca maximizar los beneficios y minimizar los costos. Esta corriente valora más la realidad del mercado y la competencia que las teorías idealistas de otro tipo. La economía realista está interesada en el análisis de los efectos que tienen las políticas gubernamentales en el mercado y en el comportamiento de los consumidores. En este sentido, se considera que el mercado es un sistema autónomo que opera según sus propias leyes y que puede ser regulado, pero no debe ser interferido en exceso.

La influencia del Realismo en la estética y la literatura

El Realismo también ha tenido un gran impacto en la estética y la literatura, especialmente en el siglo XIX. En la literatura, el Realismo se caracterizó por representar las situaciones y los personajes de una forma objetiva y fiel a la realidad, evitando idealizaciones y romanticismos. En la estética, el Realismo se traduce en una representación auténtica y precisa de la realidad, sin la intención de embellecerla o idealizarla. La belleza es correspondiente a la utilidad y la eficacia. En ambas disciplinas, el Realismo se manifestó como una respuesta a las corrientes anteriores, que se centraban en lo mágico e imaginario, y que se alejaban de la realidad objetiva. En este sentido, las obras realistas se centraron en la descripción detallada de la realidad, las vivencias prosaicas y cotidianas de los personajes y la denuncia de la injusticia social.

La influencia del Realismo en la ontología

Finalmente, el Realismo también tiene una gran repercusión en la ontología, es decir, en el estudio de la naturaleza de la existencia. En la corriente realista, se considera que la realidad es independiente de la mente humana y que los objetos existen por sí mismos, independientemente de que sean percibidos o no. En consecuencia, la ontología realista entiende que la realidad objetiva es independiente de la percepción y que la percepción solo puede representar la realidad, pero no crearla o modificarla.

Conclusión

En definitiva, el Realismo es una corriente filosófica que ha influido en distintos ámbitos del pensamiento y la cultura, desde la epistemología hasta la literatura. Esta corriente se caracteriza por su interés en la realidad objetiva, y por la creencia en que la observación y la experiencia son las bases del conocimiento. En política y economía, el Realismo se manifiesta en una visión pragmática de la realidad, que valora más el mercado y la competencia que las teorías idealistas de otro tipo. En la estética y la literatura, el Realismo se traduce en una representación auténtica y fiel a la realidad, evitando idealizaciones y romanticismos. En definitiva, el Realismo ha sido una corriente importante en la historia de la filosofía y ha influido en las concepciones actuales del mundo que nos rodea. Sus ideas y principios siguen siendo objeto de análisis y reflexión en la actualidad, y continúan teniendo una gran relevancia en el pensamiento contemporáneo.